Soy Azul Pascua. Hace treinta y dos años que ando este camino. Hoy entro en una nueva estación, y siento que es tiempo de compartir.
No acompaño desde arriba. Camino al lado, a la par, vibrando en lo mismo que vos —porque casi siempre, lo que le pasa a quien llega se parece a algo que también me atraviesa, y en esa sinergia es donde aparece la evolución, para los dos—.
En el camino me formé en Reiki Usui Tradicional y en biodescodificación, pero los títulos no son lo que sostiene este trabajo. Lo que lo sostiene es lo vivido: aprendí, en carne propia, que incluso la herida más honda puede volverse fuerza, soberanía y servicio.
Escribí Las Estaciones del Alma sobre eso mismo: que el alma tiene estaciones, y que todo lo que nos pasa es parte de su evolución.
En el fondo, creo que todos somos uno. Por eso, cuando acompaño, no es algo que baja de arriba: es un encuentro entre dos que, de alguna manera, ya se conocían.